Wildlife Restoration Partnerships y el Centro Bahía Lomas formalizan un acuerdo de intercambio de datos para incorporar información de alta resolución sobre movimientos migratorios en las evaluaciones de impacto ambiental asociadas al desarrollo del hidrógeno verde en la Región de Magallanes.
Wildlife Restoration Partnerships (WRP) y el Centro Bahía Lomas (CBL) de la Universidad Santo Tomás han firmado un acuerdo formal de intercambio de datos que pondrá a disposición de investigadores que trabajan en la primera línea de las evaluaciones de impacto ambiental vinculadas al sector energético en la Patagonia chilena información de seguimiento satelital, a escala hemisférica, de la subespecie rufa del Playero Rojizo (Calidris canutus rufa).
Se espera que estos datos contribuyan a la evaluación, a nivel de sitio, de cómo los proyectos de hidrógeno verde a gran escala, incluidos extensos desarrollos de parques eólicos podrían afectar a las aves playeras y superponerse con Bahía Lomas, el sitio de invernada más importante de América del Sur para esta subespecie.
La Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde de Chile tiene como objetivo convertir al país en uno de los principales exportadores mundiales de hidrógeno verde para 2040, con la Región de Magallanes como eje central de este desarrollo. En la región más austral del país, el enorme potencial para la generación de energía renovable podría posicionar a Chile para producir hasta el 13 % del hidrógeno verde del mundo, impulsando la transición global hacia fuentes energéticas libres de combustibles fósiles.
Las turbinas eólicas constituyen un componente esencial de esta industria, ya que generan la electricidad renovable necesaria para alimentar la electrólisis, el proceso mediante el cual el agua se separa en hidrógeno y oxígeno sin recurrir a combustibles fósiles. Sin embargo, concretar esta visión podría requerir más de 13.000 kilómetros cuadrados destinados a infraestructura eólica, transformando uno de los paisajes ecológicamente más importantes del planeta.
El Playero Rojizo es una especie considerada de alta preocupación para la conservación en todo el hemisferio occidental.
Foto: Larry Niles
Ubicada en el extremo oriental del Estrecho de Magallanes, en Tierra del Fuego, Bahía Lomas es uno de los principales sitios de invernada de la subespecie rufa del Playero Rojizo en la Ruta Migratoria del Atlántico y forma parte de la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras (RHRAP) como Sitio de Importancia Hemisférica. Varios proyectos de energía eólica propuestos, vinculados al desarrollo del hidrógeno verde, se localizan en las inmediaciones de la bahía o a lo largo de corredores migratorios documentados. Las decisiones que se tomen en los próximos años sobre dónde se autorizan, emplazan y operan estos proyectos influirán en la trayectoria de recuperación de la subespecie rufa Playero Rojizo durante décadas.
El Dr. Larry Niles, especialista de WRP, explica: “Los transmisores se colocan en aves capturadas en importantes sitios de escala migratoria e invernada de la ruta, incluyendo la Bahía de Delaware (Estados Unidos), la costa sureste de Estados Unidos y Brasil, durante las migraciones tanto hacia el norte como hacia el sur. Estos dispositivos transmiten datos de ubicación de manera continua a lo largo de todo el ciclo anual. El resultado es un registro de alta resolución, a nivel individual, de las rutas migratorias, la dinámica de las escalas, el uso del hábitat y la conectividad entre sitios separados por más de 9.000 millas”.
Por su parte, la Dra. Carmen Espoz, directora del CBL, señala: “Estos datos representan exactamente el tipo de evidencia que requieren las evaluaciones de impacto ambiental para proyectos de energía eólica. Hasta hace poco, sin embargo, esta información no estaba disponible para la mayoría de las especies de aves playeras. Los datos revelan no solo qué regiones utilizan las aves, sino también las rutas específicas de vuelo, las altitudes, la temporalidad y las dependencias de hábitat que determinan cuándo una turbina representa un riesgo significativo de colisión o desplazamiento, y cuándo no”. Además, agrega: “También estamos ampliando la recopilación de datos desde la porción austral de la ruta migratoria. En enero de 2026, nuestro equipo instaló transmisores en ocho Playeros Rojizos, que ya están comenzando a proporcionar información valiosa sobre sus movimientos”.

Desde 2019, WRP ha instalado más de 300 transmisores satelitales Argos en Playeros Rojizos a lo largo de la Ruta Migratoria del Atlántico, construyendo uno de los conjuntos de datos más amplios existentes para una especie de ave playera migratoria de pequeño tamaño.
Foto: Larry Niles
Diego Luna Quevedo, especialista en Políticas y Gobernanza de Manomet Conservation Sciences y de la Oficina Ejecutiva de la RHRAP, afirmó: “Estas alianzas basadas en la ciencia buscan garantizar que la transición hacia energías limpias no ocurra a expensas de la biodiversidad, integrando ciencia, políticas públicas y colaboración para respaldar una toma de decisiones informada en torno a hábitats críticos y rutas migratorias. Para los desarrolladores de proyectos energéticos que operan en paisajes ecológicamente sensibles e irremplazables, asociarse con instituciones científicas con experiencia comprobada y de largo plazo en los ecosistemas y especies locales no es una opción, sino un requisito indispensable para desarrollar proyectos creíbles, sólidos y, en última instancia, exitosos”.
Stephanie Feigin, ecóloga de Wildlife Restoration Partnerships, destacó: “Los Playeros Rojizos no reconocen fronteras, y la ciencia necesaria para protegerlos tampoco puede hacerlo. Compartir este tipo de datos de seguimiento de alta calidad es esencial si queremos que la recuperación de la especie sea una realidad. Además, proporciona a quienes toman decisiones la información detallada sobre movimientos que necesitan para planificar de manera responsable en torno a hábitats críticos para las aves playeras”.
El programa de seguimiento de la Ruta Migratoria del Atlántico de WRP ya ha generado hallazgos relevantes sobre la ecología de las escalas migratorias en la Bahía de Delaware, ha identificado conexiones migratorias previamente desconocidas entre sitios de Estados Unidos y América del Sur, y ha refinado las estimaciones sobre el uso del hábitat en múltiples áreas clave de concentración.
La alianza con Bahía Lomas amplía ese alcance científico hasta el extremo austral de la ruta migratoria, cerrando una brecha histórica de información en el sitio donde inverna la mayor concentración conocida de la población de la subespecie rufa del Playero Rojizo.

Se encuentran en desarrollo nuevos acuerdos de intercambio de datos con socios de investigación a lo largo de toda la ruta migratoria.
Foto: Larry Niles



