Un complejo de golf y una salinera, aliados inesperados de las aves playeras

¿Qué tienen en común una inmobiliaria en México, un condominio de golf en Chile y una empresa salinera en Ecuador? Los tres —actividades que normalmente representan una amenaza para las aves playeras— se han convertido en socios activos de su conservación.

En Serena Golf, en Bahía de Coquimbo, los propios vecinos vigilan los nidos de Ostrero Americano (Haematopus palliatus pitanay) y aportan recursos para mantener los cercos de protección. En Ecuasal, en Ecuador, la producción de sal convive con más de 20.000 aves playeras al año, incluyendo casi el 5% de la población mundial del Falaropo Tricolor (Phalaropus tricolor). Más al norte, en Bahía de Todos Santos, México, una concesión de playa privada hoy protege cada temporada el éxito reproductivo de más de 200 Chorlos Nevados (Charadrius nivosus).

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Izquierda: Santuario de la Naturaleza Bahía Curaco de Vélez. Foto: Fundación Conservación Marina. Derecha: Ostrero americano (subespecie pitanay) en las dunas de Serena Golf. Foto: Geraldine Holtmann.

Estos son algunos de los resultados compartidos en la nueva publicación de Manomet Conservation Sciences y la Oficina Ejecutiva de la RHRAP: “Integrando escalas locales, nacionales y rutas migratorias para la conservación de aves playeras en el Pacífico de las Américas: Estudios de caso”.

Elaborado por Diego Luna Quevedo, Especialista en Política y Gobernanza, y Jeisson Andrés Zamudio, Coordinador del Pacífico para América del Sur, el documento analiza tres casos en sitios de la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras (RHRAP) de México, Chile y Ecuador para mostrar cómo comunidades locales, sector privado, sociedad civil y gobiernos pueden articularse en torno a un mismo objetivo de conservación, a distintas escalas.

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Izquierda: Proceso de elaboración del Plan de Manejo del Santuario. Foto: Fundación Conservación Marina. Derecha: Bahía de Todos Santos, México. Foto: Terra Peninsular.

Los casos abordados son:

  1. Asegurando la invernada de los Zarapitos en Bahía Curaco de Vélez; sitio RHRAP Humedales Orientales de Chiloé, Chile.
  2. Desarrollo inmobiliario que integra conservación de las aves playeras: Pilotos en México y Chile.
  3. Producción de sal y conservación de aves playeras en el sitio RHRAP Piscinas Artificiales de Ecuasal, Ecuador.

En el caso de Curaco de Vélez, en Chiloé (un archipiélago en el sur de Chile) el proceso de conservación impulsado durante los últimos 10 años ha permitido declarar oficialmente y resguardar un área protegida que provee hábitat de invernada crítico para (Limosa haemastica),). mediante la puesta en marcha de una mesa local de gestión, la implementación de un plan de manejo, la evaluación de servicios ecosistémicos y el monitoreo permanente de una población de 5.000 Zarapitos de pico recto.

Más allá de describir las intervenciones, la publicación identifica factores de éxito, lecciones aprendidas y condiciones habilitantes que pueden orientar nuevas iniciativas de conservación: gobernanza local, colaboración intersectorial, uso de ciencia para la toma de decisiones y continuidad en el tiempo.

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